Pulse aquí para volver atrás
Enviar un comentario sobre esta revisión
Visualizar esta revisión en formato PDF
Versión para imprimir
 

Alimentación con taza versus otras formas de alimentación enteral complementaria para los neonatos que no pueden alimentarse solamente con leche materna

Flint A, New K, Davies MW
Fecha de la modificación más reciente: 18 de enero de 2007
Fecha de la modificación significativa más reciente: 11 de diciembre de 2006

Esta revisión debería citarse como: Flint A, New K, Davies MW. Alimentación con taza versus otras formas de alimentación enteral complementaria para los neonatos que no pueden alimentarse solamente con leche materna (Revisión Cochrane traducida). En: La Biblioteca Cochrane Plus, 2008 Número 4. Oxford: Update Software Ltd. Disponible en: http://www.bibliotecacochrane.com. (Traducida de The Cochrane Library, 2008 Issue 3. Chichester, UK: John Wiley & Sons, Ltd.).

RESUMEN
Antecedentes

La leche materna proporciona una nutrición óptima a los neonatos y la manera ideal para que éstos reciban la leche materna es mediante la succión de la mama. Desafortunadamente lo anterior no siempre es posible, ya que existen numerosas razones por las que un neonato quizás no pueda lactar y, por lo tanto, necesite alimentación complementaria. Actualmente hay una variedad de formas mediante las cuales los neonatos pueden recibir alimentos complementarios. Tradicionalmente se han utilizado los biberones y las sondas nasogástricas; sin embargo, más recientemente, la alimentación con taza se ha convertido en una práctica popular en muchas salas de recién nacidos en un intento por mejorar las tasas de lactancia materna. No existen pruebas consistentes para guiar la elección de la administración de la alimentación complementaria.

Objetivos

Determinar los efectos de la alimentación con taza versus otras formas de alimentación enteral complementaria sobre el aumento de peso y el logro de la lactancia materna exitosa en los neonatos que no pueden alimentarse solamente con leche materna.

Estrategia de búsqueda

Se hicieron búsquedas en el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials) (CENTRAL, The Cochrane Library, número 2, 2006), CINAHL (1982 - abril 2006) y en MEDLINE (1966 - abril 2006).

Criterios de selección

Ensayos controlados aleatorios o cuasialeatorios que comparen la alimentación con taza con otras formas de alimentación enteral para la alimentación complementaria de los neonatos.

Recopilación y análisis de datos

La evaluación de la calidad y la extracción de datos de los ensayos incluidos fueron realizadas de forma independiente por los autores de la revisión. Los resultados informados por estos estudios fueron: aumento de peso, proporción sin lactancia materna al alta hospitalaria, proporción sin otra alimentación a los tres meses de edad, proporción sin otra alimentación a los seis meses de edad, proporción sin una alimentación completa al alta hospitalaria, proporción que no se alimenta solamente con leche materna a los tres meses de edad, proporción que no se alimenta solamente con leche materna a los seis meses de edad, tiempo promedio por alimentos (minutos), duración de la estancia hospitalaria y eventos fisiológicos de inestabilidad como bradicardia, apnea y saturación de oxígeno baja. Para las variables continuas como el aumento de peso se informaron las diferencias de medias y los intervalos de confianza del 95%. Para los resultados categóricos como la mortalidad se informaron los riesgos relativos (RR) y los intervalos de confianza del 95%.

Resultados principales

Cuatro estudios eran elegibles para la inclusión. En los cuatro estudios incluidos en esta revisión la intervención experimental fue la alimentación con taza y la intervención control fue la alimentación con biberón. No hubo diferencias estadísticamente significativas en la incidencia de sin lactancia materna al alta hospitalaria en los tres estudios incluidos (RR típico 0,82; IC del 95%: 0,62; 1,09) y sin lactancia materna a los tres meses en dos estudios incluidos (RR típico 0,88; IC del 95%: 0,76; 1,03) o a los seis meses para el único estudio que informó este resultado (RR 0,91; IC del 95%: 0,78; 1,05). Hubo una diferencia estadísticamente significativa en los que no se alimentan solamente con leche materna al alta hospitalaria (a partir de los tres estudios incluidos) a favor de la alimentación con taza (RR típico 0,75; IC del 95%: 0,61; 0,92). Sin embargo, lo anterior no fue estadísticamente significativo a los tres meses (un estudio; RR 1,18; IC del 95%: 0,88; 1,58) ni a los seis meses (un estudio; RR 1,31; IC del 95%: 0,89; 1,92). No hubo diferencias estadísticamente significativas en el aumento de peso en un estudio que informó este resultado (DM -0,60; IC del 95%: -3,21; 2,01). En un estudio que la evaluó, hubo un aumento significativo en la duración de la estancia hospitalaria en los neonatos alimentados con taza (la diferencia de medias entre los grupos fue 10,1 días [IC del 95%: 3,9; 16,3]). Ningún estudio evaluó el tiempo hasta la lactancia materna completa.

Conclusiones de los autores

La alimentación con taza no se puede recomendar sobre la alimentación con biberón como un suplemento a la lactancia materna porque no otorga beneficios significativos para mantener la lactancia materna después del alta hospitalaria y tiene como consecuencia inaceptable una estancia más larga en el hospital.

Esta revisión debería citarse como:
Flint A, New K, Davies MW Alimentación con taza versus otras formas de alimentación enteral complementaria para los neonatos que no pueden alimentarse solamente con leche materna (Revisión Cochrane traducida). En: La Biblioteca Cochrane Plus, 2008 Número 4. Oxford: Update Software Ltd. Disponible en: http://www.bibliotecacochrane.com. (Traducida de The Cochrane Library, 2008 Issue 3. Chichester, UK: John Wiley & Sons, Ltd.).


RESUMEN EN TÉRMINOS SENCILLOS

¿Es la alimentación con taza una manera mejor de alimentar a los neonatos, en lugar de administrar los alimentos mediante biberones o una sonda, cuando las madres no los pueden alimentar solamente con leche materna?

El objetivo fue identificar la mejor manera de ofrecerle alimentación a los neonatos cuando las madres no pueden lactar, o tienen dificultades con la lactancia materna al inicio. Los métodos alternativos de alimentación incluyen utilizar una taza, un biberón o una sonda de alimentación. Cuatro estudios incluidos compararon la alimentación con taza y con biberón: los resultados de tres de estos estudios demuestran que los neonatos alimentados con taza tuvieron mayores probabilidades de recibir lactancia materna exclusiva al alta hospitalaria. Sin embargo, a los tres y seis meses, no hubo diferencias en el número de neonatos con lactancia materna completa o parcial, aunque se hubieran alimentado inicialmente con taza, biberón o sonda de alimentación. Los resultados de un estudio demostraron que los neonatos alimentados con taza pasaban aproximadamente diez días más en el hospital. Por lo tanto, según las pruebas disponibles, no es posible recomendar la alimentación con taza.


ANTECEDENTES

La leche óptima para los neonatos es la leche materna y la mejor manera para que la reciban es mediante la succión de la mama. Sin embargo, existen numerosas razones por las que un recién nacido quizás no pueda lactar. Si un neonato no puede lactar, entonces se necesita una forma alternativa de alimentación enteral. Las opciones incluyen alimentación con sonda gástrica, alimentación con biberón y alimentación con taza.

Tradicionalmente en las unidades neonatales se han utilizado de forma habitual los biberones y las sondas gástricas para alimentar a los neonatos que no pueden alimentarse solamente con leche materna, en particular de noche y cuando las madres no pueden estar presentes en todas las alimentaciones (Lang 1994b). Aunque lo anterior puede no ser lo que desean el personal o las madres, las opciones son limitadas para un neonato intranquilo cuando la madre no está disponible para lactar y la alimentación con sonda gástrica no satisface las necesidades psicológicas y sociales del neonato (Lang 1994b)). Se ha indicado que la alimentación con taza pudiera ser una alternativa.

Lo anterior se ha argumentado porque la alimentación con taza sólo requiere que el neonato "lama" la leche y luego coordine la deglución y la respiración, por lo que es posible alimentar al neonato prematuro mediante una taza incluso desde las 30 semanas de gestación. Este hecho sucede mucho antes del momento en el cual se pueden introducir la lactancia y la alimentación con biberón ya que éstas requieren la coordinación de la succión, la deglución y la respiración, que a menudo son incoordinadas hasta aproximadamente las semanas 32-35 de edad (Lang 1994a; Lang 1994b; Palmer 1993). Los métodos de alimentación artificial como los tazones de papilla (un tazón con un borde curvado ancho), los cuernos de alimentación (un tazón con un embudo en forma de cuerno), las tazas con bordes curvados y los biberones han existido a lo largo de la historia (Foote 1944; Lang 1994a). Originalmente, la alimentación con taza se utilizó para alimentar a los recién nacidos que nacían con deformidades orales como labio leporino o paladar hendido (Fredeen 1948). La alimentación con taza se ha utilizado en los países en desarrollo durante varias décadas, donde los servicios de atención e higiene para biberones y chupetes son limitados y las sondas gástricas no están fácilmente disponibles (Dowling 2002; Lang 1994b). Recientemente ha aumentado el uso de la alimentación con taza como un método de alimentación alternativo en las unidades de maternidad y neonatales para neonatos prematuros y a término que no pueden alimentarse solamente con leche materna (NANN 2004). Los beneficios teóricos incluyen evitar la confusión entre la mama y el biberón (Dowling 2002; Gupta 1999; Thorley 1997); lo que mejora la capacidad del neonato de desarrollar una acción de succión para la lactancia materna (Thorley 2004); y facilita la habilidad del neonato para autorregular los alimentos y las necesidades de alimentos (Vallenas 1998). La norma y la bibliografía de entrenamiento Baby Friendly Hospital Initiative (BFHI) recomienda el uso de la alimentación con taza para los neonatos que se pretende que lacten, para que no se introduzcan los chupetes artificiales en estos neonatos (Lang 1994b; Vallenas 1998)).

La bibliografía indica que la alimentación con taza tiene muchas ventajas (Cousins 1999; Fredeen 1948; Gupta 1999; Kuehl 1997; Lang 1994a; Lang 1994b). Entre ellas se incluyen el hecho de que la alimentación con taza es un procedimiento sencillo que puede involucrar a ambos padres, se fomenta el contacto positivo corporal y visual temprano, el neonato recibe una estimulación táctil y olfativa positiva, se puede mantener la saturación cardiorrespiratoria y de oxígeno (Dowling 2002; Lang 1994a; Lang 1994b), el neonato controla la alimentación y puede establecer el ritmo de ingestión y el volumen total de leche ingerido, hay un riesgo mínimo de aspiración y la energía gastada es mínima (Lang 1994a; Lang 1994b; Thorley 2004)). Sin embargo, también se podrían señalar muchas de estas ventajas para la alimentación con biberón.

Aunque puede haber muchos beneficios con la alimentación con taza para el neonato prematuro y a término, también hay riesgos potenciales que es necesario considerar cuando se introduce esta práctica en las unidades de maternidad y neonatales (NANN 2004). Algunos autores han informado de que la alimentación con taza es difícil al principio y que el neonato presenta riesgo de neumonía por aspiración cuando se utiliza una técnica inapropiada, lo que provoca que la leche se "derrame" en la boca del neonato en lugar de permitirle que la "lama" o la sorba (Lang 1994b; Thorley 2004). Otros riesgos potenciales incluyen inestabilidad fisiológica (bradicardia, apnea, saturación baja de oxígeno) (Freer 1999), y asfixia y aumento de peso deficiente (Kuehl 1997), lo cual puede provocar una hospitalización prolongada y costos adicionales de la atención. Por último, se ha informado de resultados indeseables: aumento del volumen de trabajo en las unidades de recién nacidos como resultado del tiempo extra de atención necesario para la alimentación con taza y que los neonatos a término pueden rechazar la mama y convertirse en adictos a la taza si su uso es prolongado y no se les da la oportunidad de lactar (Lang 1994b; Thorley 1997; Thorley 2004)). Si los neonatos necesitan tratamiento como resultado de un evento adverso o si los neonatos a término rechazan la mama, puede provocar mayor estrés y ansiedad a los padres y la familia.

Antes de introducir la alimentación con taza en las salas de recién nacidos, se deben evaluar la eficacia y la seguridad de esta práctica con respecto a los resultados clínicos, el uso de recursos humanos, el costo y el tiempo.


OBJETIVOS

Determinar los efectos de la alimentación con taza versus otras formas de alimentación enteral complementaria sobre el aumento de peso y el logro de la lactancia materna exitosa en los neonatos que no pueden alimentarse solamente con leche materna.

Determinar si los resultados difieren según:

Población:

  • nacido prematuro (menos de 37 semanas de gestación) versus a término (mayor de o igual a 37 semanas de gestación)
  • nacido con anomalías orofaciales como labio leporino o paladar hendido versus ninguna anomalía orofacial


CRITERIOS PARA LA VALORACIÓN DE LOS ESTUDIOS DE ESTA REVISIÓN
Tipos de estudios

Ensayos controlados aleatorios y algunos tipos de no aleatorios (es decir, cuasialeatorios) en los cuales los neonatos que no pueden alimentarse solamente con leche materna se asignaron a una política de alimentación con taza versus otras formas de alimentación enteral complementaria. Se excluirían los estudios cruzados (crossover).

Tipos de participantes

Neonatos hasta 44 semanas de edad posmenstrual o 28 días de edad posnatal que no pueden alimentarse solamente con leche materna.

Tipos de intervención

Alimentación oral de leche materna extraída o una combinación de leche materna extraída y fórmula artificial a través de un a taza (o de un diseño similar de manera que el neonato "lama" la leche) versus otras formas de alimentación enteral complementaria (como alimentación con sonda o biberón).

Tipos de medidas de resultado

Primarios:

  • Aumento de peso (g/kg/día)
  • Tiempo hasta la lactancia materna completa con un aumento de peso aceptable (15 a 30 g/día)
  • Proporción sin lactar al alta hospitalaria y a los tres y seis meses de edad
  • Proporción que no se alimenta solamente con leche materna al alta hospitalaria y a los tres y seis meses de edad
Secundarios:
  • Tiempo promedio por alimentos (minutos)
  • Número de eventos de asfixia informados por neonato o por alimentación con taza durante la duración del período de alimentación con taza, según como se describió en los estudios individuales
  • Número de eventos de aspiración informados por neonato o por alimentación con taza durante la duración del período de alimentación con taza, según como se describió en los estudios individuales
  • Número de eventos informados de infección por neonato o por alimentación con taza durante la duración del período de alimentación con taza, según como se describió en los estudios individuales
  • Número de eventos informados de inestabilidad fisiológica, es decir bradicardia, apnea, saturaciones de oxígeno bajas por neonato o por alimentación con taza durante la duración del período de alimentación con taza, según como se describió en los estudios individuales
  • Edad posnatal al momento del alta (días)
  • Duración de la estancia hospitalaria (días)
  • Coste
  • Satisfacción de los padres (de cualquier forma que se haya evaluado en los estudios individuales)
  • Ansiedad de los padres (de cualquier forma que se haya evaluado en los estudios individuales)
  • Resultados del desarrollo nervioso a los 18 y 24 meses de edad (p.ej. Bayley's; Griffiths)
  • Muerte antes del alta hospitalaria
  • Muerte a los 28 días de edad
  • Muerte a los 12 meses de edad
La lactancia materna completa se define en esta revisión como la lactancia exclusiva y ninguna otra alimentación complementaria.


ESTRATEGIA DE BÚSQUEDA PARA LA IDENTIFICACIÓN DE LOS ESTUDIOS
Ver: estrategia de búsqueda Cochrane Neonatal Group

Se utilizó la estrategia de búsqueda estándar del Grupo Cochrane de Neonatología (Cochrane Neonatal Review Group). Ver: Estrategia de búsqueda del Grupo Cochrane de Neonatología. La misma incluyó búsquedas en las siguientes bases de datos electrónicas:

  • Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials) (CENTRAL, The Cochrane Library, número 2, 2006);
  • CINAHL 1987 hasta abril 2006
  • MEDLINE 1966 hasta abril 2006.
Las búsquedas en las bases de datos electrónicas se basaron en los siguientes términos de búsqueda:
Los términos MeSH "Infant, Newborn" OR "Nurseries, Hospital" OR "Intensive Care Units, Neonatal"
Y
La palabra de texto "cup"

También se buscó en revisiones anteriores, que incluyeron referencias cruzadas, resúmenes, actas de congresos y simposios, informantes expertos y búsqueda manual en revistas en inglés. No se aplicaron otras restricciones de idioma.

Se analizaron el título y el resumen de cada estudio recuperado para evaluar la elegibilidad. De existir incertidumbre, se analizó el artículo completo.


MÉTODOS DE LA REVISIÓN

Se utilizaron los métodos estándar de la Colaboración Cochrane (Alderson 2004) y su Grupo Cochrane de Neonatología (Neonatal Review Group) para evaluar la calidad metodológica de los ensayos incluidos. Al menos dos de los revisores trabajaron de forma independiente para buscar y evaluar los ensayos con respecto a su inclusión y su calidad metodológica. Los estudios se evaluaron mediante los siguientes criterios clave: ocultación de la asignación (cegamiento de la asignación al azar), cegamiento de la intervención, finalización del seguimiento y cegamiento de la medición del resultado. A cada uno se le asignó una clasificación de "Sí", "No" o "No se puede decir" para cada una de las categorías. Los revisores extrajeron los datos de forma independiente. Las diferencias se resolvieron por discusión. Cuando fue necesario se intentó establecer contacto con los investigadores de los estudios para obtener información o datos adicionales. Se estableció contacto con un autor en busca de información adicional, el cual proporcionó datos adicionales cuando se le solicitó (Collins 2004)).

Análisis de los datos:
Todos los datos se analizaron según el grupo de tratamiento asignado.
Para los ensayos individuales, se informaron las diferencias de medias y los intervalos de confianza del 95% para las variables continuas como el aumento de peso. Para los resultados categóricos como la mortalidad se informaron los riesgos relativos (RR) y los intervalos de confianza del 95%.

Para los resultados agrupados de las variables continuas se informaron la diferencia de medias ponderada (DMP) y los intervalos de confianza del 95%. Para los resultados categóricos se informaron los riesgos relativos (RR) y los intervalos de confianza del 95%. La heterogeneidad de cada efecto del tratamiento se probó mediante la prueba de I2. Se utilizó el modelo de efectos fijos para el metanálisis. Se analizaron las fuentes de heterogeneidad estadística.


DESCRIPCIÓN DE LOS ESTUDIOS

Se identificaron 15 estudios como potencialmente elegibles para la inclusión en esta revisión. Se excluyeron ocho estudios porque no eran ensayos controlados aleatorios ni ensayos controlados no aleatorios que utilizaran una asignación cuasialeatoria de los grupos Eight studies were excluded because they were neither randomised controlled trials nor non-randomised controlled trials that used quasi-randomised group allocation Brown 1999; Davis 1948; Dowling 2001; Dowling 2002; Fredeen 1948; Freer 1999; Gupta 1999; Malhotra 1999; Marinelli 2001). Un estudio se excluyó porque se asignaron al azar neonatos con alimentación exclusiva de fórmula a biberón o a taza (no cumplió la definición de la revisión para los participantes de los estudios), y se utilizó como grupo de comparación de neonatos con lactancia materna exclusiva (Howard 1999). Un estudio adicional se excluyó porque no cumplió los criterios de inclusión para esta revisión, ya que los participantes no eran neonatos que no podían alimentarse solamente con leche materna (Howard 2003)) . Las razones para la exclusión de los estudios se pueden observar en la tabla "Características de los estudios excluidos".

Los cuatro estudios restantes se incluyeron en esta revisión (Collins 2004; Gilks 2004; Mosley 2001; Rocha 2002)). En la tabla "Características de los estudios incluidos" se informan los detalles completos de estos estudios. Los estudios incluyeron neonatos prematuros con edades gestacionales medias al nacer de 29 a 35 semanas, y todos los estudios compararon alimentación con taza versus biberón como complemento de la lactancia materna en el período de transición de alimentación nasogástrica completa a lactancia completa.

Collins 2004
El estudio de Collins 2004 incluyó neonatos prematuros (edades gestacionales medias 29,3 y 30,0; pesos al nacer medios 1334 g y 1446 g para los respectivos grupos de estudio; taza y biberón) de las madres que habían indicado que pretendían lactar. Los neonatos nacidos con menos de 34 semanas fueron aptos para inclusión en el estudio y se asignaron al azar a alimentación complementaria a través de una taza o un biberón. Este estudio también asignó al azar a los neonatos a chupete simulado o ningún chupete simulado dentro de cada uno de los dos grupos de estudio. El inicio de la alimentación complementaria asignada lo determinó la enfermera / comadrona o el neonatólogo de asistencia y ocurrió cuando la madre no estaba disponible para lactar o cuando fue necesaria la alimentación oral adicional con leche después de una lactancia.

Los autores informan que el cumplimiento con la intervención asignada, en particular la alimentación con taza, fue deficiente, por lo que se redujo el poder estadístico para identificar un efecto real del tratamiento. El hospital terciario que había utilizado anteriormente la alimentación con taza tuvo un mayor cumplimiento con la intervención que el otro hospital terciario de reclutamiento (donde se introdujo la alimentación con taza para el estudio) o los 54 hospitales periféricos participantes (donde el uso de alimentación con taza era poco frecuente).

Las principales medidas de resultado fueron alimentación parcial o solamente con leche materna o sin lactancia materna al momento del alta hacia al hogar. Los resultados secundarios incluyeron duración de la estancia hospitalaria y prevalencia de la lactancia materna a los tres y seis meses después del alta.

Gilks 2004
Los participantes en el estudio de Gilks 2004 fueron neonatos prematuros (medianas de las edades gestacionales 31 semanas y 32 semanas, medianas de los pesos al nacer 1560 g y 1750 g para los respectivos grupos de estudio; taza y biberón) de las madres que habían indicado una intención de lactar. Para que los neonatos fueran aptos para el estudio, debían haber nacido entre las 30 y las 35 + 5 semanas de gestación. Una vez incluido en el estudio, el neonato se asignó al azar a recibir alimentación complementaria con taza o biberón además de alimentación por sonda nasogástrica y lactancia. No está claro quién determinó cuándo comenzar la alimentación complementaria con taza o biberón, los criterios para evaluar qué alimentación se administraría con taza o biberón y con qué frecuencia los neonatos recibieron los tratamientos asignados, en contraposición con recibir alimentación por sonda nasogástrica o lactancia. La alimentación con taza se había introducido en el hospital seis meses antes de iniciar el estudio, y el personal había recibido folletos de información y asistido a un programa didáctico durante la fase de introducción.

La principal medida de resultado fueron las tasas de lactancia materna parcial o completa al momento del alta. Los resultados secundarios incluyeron tasas de lactancia a término, a las seis semanas postérmino y edad posconcepcional a la cual se retiró la sonda nasogástrica.

Mosley 2001
El estudio de Mosley 2001 fue un estudio piloto para establecer la factibilidad de realizar un ensayo controlado aleatorio de los métodos de alimentación complementaria. El reclutamiento de los neonatos tuvo lugar durante un período de tres meses y dio lugar al reclutamiento de 16 neonatos prematuros, de los cuales sólo se presentaron los datos de 14. El estudio comparó dos métodos de alimentación complementaria (biberón versus taza) para neonatos prematuros de madres que indicaron el deseo de lactar. El inicio de la alimentación oral o la alimentación complementaria fue a discreción del médico o la enfermera de la atención neonatal avanzada, que era la práctica normal en el hospital de estudio.

La principal medida de resultado fueron las tasas de lactancia al alta. Otros resultados se analizaron retrospectivamente después de la evaluación del conjunto de datos. Los mismos incluyeron el uso de chupete (simulado), influencia de la ayuda para la administración de la lactancia materna, experiencia anterior en la lactancia materna, influencia de la prematurez en las tasas de lactancia materna, influencia del apoyo para la lactancia y repercusión del inicio retardado de la lactancia materna.

Rocha 2002
El estudio de Rocha 2002 fue un ensayo controlado estratificado aleatorio; los neonatos se asignaron al azar a taza o biberón. Los neonatos tenían entre 32 y 36 semanas de gestación y pesaban < 1700 g. La estratificación abarcó tres grupos: 500 g a 999 g; 1000g - 1499g, 1500g - 1699g. Todos los neonatos fueron alimentados por sonda nasogástrica hasta que pesaban 1600 g, momento en el cual se promovió la lactancia materna. Si necesitaban alimentación complementaria, se les ofreció alimentación según el método asignado. Antes del estudio se educó a todo el personal acerca de la técnica de alimentación con taza. Después de una semana de alimentación oral, un investigador comenzó la monitorización y analizó la saturación de oxígeno antes, durante y después de la alimentación. También se registró el aumento de peso y el intervalo entre los alimentos. El seguimiento se realizó hasta el tercer mes o cuando el neonato comenzó la ablactación.

La medida de resultado principal fue analizar la repercusión de la alimentación con taza y con biberón en la lactancia materna posterior de los neonatos prematuros. En los resultados secundarios se analizó la diferencia entre los niveles de saturación de oxígeno en los neonatos alimentados con biberón, taza y lactancia materna.


CALIDAD METODOLÓGICA

Todos los estudios incluidos fueron aleatorios y la ocultación de la asignación fue adecuada; sin embargo, debido a la naturaleza de las intervenciones experimental y control, no fue posible lograr el cegamiento de los participantes y sus cuidadores. Hasta donde se puede evaluar, todas las medidas de resultado hasta el alta hospitalaria estaban completas; sin embargo, las tasas de seguimiento después del alta hospitalaria disminuyeron con el transcurso del tiempo.

Rocha 2002
Ocultación de la asignación (cegamiento de la asignación al azar): Incierta
Cegamiento de la intervención: No
Compleción del seguimiento: Sí al alta hospitalaria; no posteriormente
Cegamiento de la medición del resultado: No

Collins 2004
Ocultación de la asignación (cegamiento de la asignación al azar): Sí (asignaciones ocultas en sobres opacos numerados secuencialmente y guardados en una sala independiente a la unidad de recién nacidos dentro de cada hospital).
Cegamiento de la intervención: No
Compleción del seguimiento: Sí al alta hospitalaria; no posteriormente
Cegamiento de la medición del resultado: No

Gilks 2004
Ocultación de la asignación (cegamiento de la asignación al azar): Sí (tarjetas ocultas en sobres)
Cegamiento de la intervención: No
Compleción del seguimiento: Sí al alta hospitalaria; no posteriormente
Cegamiento de la medición del resultado: No

Mosley 2001
Ocultación de la asignación (cegamiento de la asignación al azar): Sí (sobre opaco numerado cerrado)
Cegamiento de la intervención: No
Compleción del seguimiento: Sí al alta hospitalaria; no posteriormente
Cegamiento de la medición del resultado: No


RESULTADOS

Los resultados de cuatro ensayos se incluyen en esta revisión (Collins 2004; Gilks 2004; Mosley 2001; Rocha 2002)). Todos los datos se analizaron según el grupo de tratamiento asignado.

ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA MEDIANTE TAZA VERSUS BIBERÓN (Comparación 01)

Medidas de resultado primarias

  • Aumento de peso (Resultado 01.01)
Sólo un estudio (Rocha 2002) presentó resultados para el aumento de peso (en la primera semana) y no hubo diferencias significativas entre los grupos (la diferencia media fue -0,60 g/kg/día [IC del 95%: -3,21; 2,01]). Collins 2004; Gilks 2004 y Mosley 2001 no informó este resultado.

  • Proporción sin lactancia materna al alta hospitalaria (Resultado 01.02)
Tres estudios informaron de este resultado:
Collins 2004 informó un RR de 0,80 (IC del 95%: 0,56; 1,14);
Gilks 2004 informó un RR de 0,87 (IC del 95%: 0,52; 1,45); y
Rocha 2002 informó un RR de 0,88 (IC del 95%: 0,36; 2,19).
Mosley 2001 no informó este resultado.
El metanálisis (I2 = 0%) de los tres ensayos que informaron este resultado mostró un RR típico de 0,82 (IC del 95%: 0,62; 1,09). El análisis no demuestra una reducción significativa de la proporción de neonatos sin lactancia materna al alta hospitalaria.

  • Proporción sin lactancia materna a los tres meses de edad (Resultado 01.03)
Dos estudios informaron este resultado:
Collins 2004 informó un RR de 0,90 (IC del 95%: 0,75; 1,09);
Rocha 2002 informó un RR de 0,83 (IC del 95%: 0,65; 1,05).
Gilks 2004 y Mosley 2001 no informó este resultado.
El metanálisis (I2 = 0%) de los dos ensayos que informan este resultado mostró un RR típico de 0,88 (IC del 95%: 0,76; 1,03). Los resultados de Collins 2004 incluidos en este metanálisis son una evaluación de los neonatos vistos durante el seguimiento, no de todos los neonatos que se asignaron al azar. El análisis no muestra una reducción significativa de la proporción de neonatos sin lactancia materna a los tres meses de edad.

  • Proporción sin lactancia materna a los seis meses de edad (Resultado 01.04)
Sólo un estudio (Collins 2004) informó este resultado y no encontró diferencias significativas entre los grupos (RR 0,91 [IC del 95%: 0,78; 1,05]). Los resultados de Collins 2004 son una evaluación de los neonatos vistos durante el seguimiento, no de todos los neonatos que se asignaron al azar.
Gilks 2004; Mosley 2001 y Rocha 2002 no informó este resultado.

  • Proporción que no se alimenta solamente con leche materna al alta hospitalaria (Resultado 01.05)
Tres estudios informaron este resultado:
Collins 2004 informó un RR de 0,74 (IC del 95%: 0,58; 0,95);
Gilks 2004 informó un RR de 0,74 (IC del 95%: 0,53; 1,03);
Mosley 2001 informó un RR de 1,33 (IC del 95%: 0,26; 6,94).
Rocha 2002 no informó este resultado.
El metanálisis (I2 = 0%) de los tres ensayos que informan este resultado mostró un RR típico de 0,75 (IC del 95%: 0,61; 0,92), con un NNT de 7,3 (IC del 95%: 4,6; 22,3). El análisis muestra que el grupo de neonatos alimentados con taza tuvo una reducción de la proporción de neonatos que no se alimenta solamente con leche materna al alta hospitalaria (es decir, un aumento de la proporción de neonatos con lactancia materna exclusiva al alta).

  • Proporción que no se alimenta solamente con leche materna a los tres meses de edad (Resultado 01.06)
Sólo un estudio (Collins 2004) informó este resultado y no hubo diferencias significativas entre los grupos; el RR fue 1,18 (IC del 95%: 0,88; 1,58). Los resultados de Collins 2004 son una evaluación de los neonatos vistos durante el seguimiento, no de todos los neonatos que se asignaron al azar.
Gilks 2004; Mosley 2001; Rocha 2002 no informaron de este resultado.

  • Proporción que no se alimenta solamente con leche materna a los seis meses de edad (Resultado 01.07)
Sólo un estudio (Collins 2004) informó este resultado y no hubo diferencias significativas entre los grupos; el RR fue 1,31 (IC del 95%: 0,89; 1,92). Los resultados de Collins 2004 son una evaluación de los neonatos vistos durante el seguimiento, no de todos los neonatos que se asignaron al azar.
Gilks 2004; Mosley 2001; Rocha 2002 no informó este resultado.

Medidas de resultado secundarias

  • Tiempo promedio por alimentos (minutos) (Resultado 01.08)
Sólo un estudio (Rocha 2002) informó de resultados para el tiempo promedio por alimentos y no hubo diferencias significativas entre los grupos (diferencia media -1,60 minutos [IC del 95%: -3,69; 0,49]).
Collins 2004; Gilks 2004 y Mosley 2001 no informó este resultado.

  • Número de eventos de inestabilidad fisiológica informados
Rocha 2002 informó episodios de desaturación de oxígeno. Se informó el resultado "saturaciones más bajas de oxígeno (%) durante la alimentación". La saturación de oxígeno media (DE) en el grupo alimentación con taza fue 90,8% (4,8%), rango 75% a 99% y la saturación de oxígeno media (DE) en el grupo alimentación con biberón fue 87,7% (7,6%; rango 68% a 97%). La diferencia entre las medias no fue estadísticamente significativa. También informaron episodios de desaturación de menos del 85% y 90%. Sin embargo, no está claro si los datos informados son la proporción del tiempo pasado con una saturación de oxígeno menor del punto de corte (85% ó 90%) o la proporción de neonatos que presentaron una saturación de oxígeno menor del punto de corte en algún estadio.
Collins 2004; Gilks 2004 y Mosley 20012001 informaron de este resultado.

  • Duración de la estancia hospitalaria (días) (Resultado 01.09)
Sólo un estudio (Collins 2004) evaluó la duración de la estancia hospitalaria. El informe original incluyó solamente la mediana de los días y el rango intercuartil (en inglés, IQR). En el grupo alimentación con taza, la mediana de la estancia hospitalaria (IQR) fue de 59 días (37 a 85) y en el grupo alimentación con biberón fue de 48 días (33 a 65). Al solicitárselos, los autores proporcionaron estos datos como medias y desviaciones estándar. Estos datos demuestran que hubo un aumento significativo en la duración de la estancia hospitalaria de los neonatos alimentados con taza. La diferencia de medias entre los grupos fue de 10,1 días (IC del 95%: 3,9; 16,3).
Gilks 2004; Mosley 2001 y Rocha 2002 no informó este resultado.

Resultados no informados
Ninguno de los siguientes resultados se informaron en los estudios incluidos para Resultado Primario: Tiempo hasta la lactancia materna completa con aumento de peso aceptable.

Ninguno de los siguientes resultados se informó en los estudios incluidos para Resultados Secundarios: Número de eventos de asfixia informados; número de eventos de aspiración informados; número de eventos de infección informados; edad posnatal al alta; costo; satisfacción de los padres; ansiedad de los padres; resultados del desarrollo nervioso a los 18 y 24 meses de edad; muerte anterior al alta hospitalaria; muerte a los 28 días de edad; muerte a los 12 meses de edad.

Otros resultados informados
Collins 2004 informó que la falta de cumplimiento con la intervención experimental fue alta y al 56% (85/151) de los neonatos del grupo alimentación con taza se les había introducido el biberón. Del 44% de las madres que decidieron introducir el biberón, el 39% informó que no les gustaba la alimentación con taza o tenían problemas con ella. Estos problemas incluyeron que el neonato no logró la alimentación con taza, que se derramaba mucho, que no estaba satisfecho o que la alimentación se demoraba demasiado. El 12% de las madres informó que el personal rechazó alimentar con taza a su neonato.

Collins 2004 no informó de eventos adversos.

Rocha 2002 no informó de casos de aspiración o apnea. Rocha 2002 informa que no hubo diferencias entre los neonatos alimentados con taza o con biberón en las saturaciones de oxígeno medias durante la alimentación.


DISCUSIÓN

Los neonatos prematuros presentan un riesgo mayor de no lograr una lactancia materna exitosa (Dowling 2002)). Por lo tanto, todos los estudios incluidos en esta revisión analizaron poblaciones pertinentes de neonatos prematuros que iban de la alimentación nasogástrica completa a la lactancia materna completa.

Los resultados de esta revisión demuestran mejorías marginales en sólo uno de los seis resultados relacionados con la lactancia materna. Los resultados agrupados de tres estudios que evaluaron si los neonatos recibían o no exclusivamente lactancia materna en el momento del alta hospitalaria mostraron una ventaja para los neonatos alimentados con taza. Sin embargo, este resultado está dominado por un estudio (Collins 2004), que también informó que el incumplimiento con la intervención experimental fue alto y al 56% (85/151) de los neonatos alimentados con taza se les había introducido el biberón. Del 44% de las madres que decidieron introducir el biberón, el 39% informó que no les gustaba, o tenían problemas con la alimentación con taza, incluido que el neonato no logró la alimentación con taza, que se derramaba mucho, que no estaba satisfecha o que la alimentación demoraba demasiado. El 12% de las madres informó que el personal rechazó alimentar con taza a su neonato. Todos los otros resultados relacionados con la lactancia materna (incluidos los que eran clínicamente más relevantes a los tres y a los seis meses) no mostraron diferencias entre los dos grupos.

Aunque los neonatos alimentados con taza demostraron una mejoría marginal en la lactancia materna (como se describe anteriormente), también tuvieron una duración de la estancia hospitalaria significativamente mayor desde el punto de vista estadístico. Una vez más, este resultado está dominado por un estudio que informó este resultado (Collins 2004). En promedio, el grupo de neonatos alimentados con taza pasó diez días más en el hospital, comparado con los neonatos alimentados de forma complementaria con biberón. Sin embargo, con la alimentación con taza el logro de la alimentación completa por succión se puede retrasar en los neonatos en transición porque no pueden ir al domicilio con la alimentación con taza (como ocurrió en el estudio de Collins 2004). En un ambiente donde los hospitales intentan reducir la estancia hospitalaria, un resultado como éste afectará significativamente el uso de los recursos financieros y las camas. Es necesario considerar las implicaciones de costo relacionadas con la necesidad de la estancia hospitalaria versus una ganancia a corto plazo en la lactancia materna exclusiva al momento del alta. Como las intervenciones utilizadas en los estudios incluidos (especialmente las del único estudio dominante de Collins 2004) no fueron cegadas, estos resultados pueden ser proclives a otras interpretaciones. En general, los resultados muestran que aunque el número de neonatos con lactancia materna exclusiva al momento del alta es mayor en los grupos de alimentación con taza, el mismo no se mantiene y no se encontraron diferencias en las tasas de lactancia materna entre los neonatos con alimentación complementaria con taza y biberón a los tres y seis meses.


CONCLUSIONES DE LOS AUTORES
Implicaciones para la práctica

No es posible recomendar la alimentación con taza sobre la alimentación con biberón como suplemento a la lactancia materna porque no otorga beneficios para mantener la lactancia materna más allá del alta hospitalaria y puede dar lugar a la consecuencia inadmisible de una estancia más larga en el hospital.

Implicaciones para la investigación

Aunque es posible que las limitaciones de los estudios incluidos en la revisión lleven a los autores de la revisión a establecer la conclusión de que se deben realizar más ensayos controlados aleatorios grandes, de alta calidad, el tema de las altas tasas de incumplimiento con la intervención de la alimentación con taza por los profesionales y por los padres, como se ha informado en la mayoría de los estudios anteriores, puede provocar que dichos ensayos sean una empresa inútil. Se deben considerar las intervenciones encaminadas a mantener la lactancia materna a más largo plazo (p.ej. el contacto temprano regular piel con piel, el alojamiento conjunto, en lo posible no separar a la madre y el recién nacido, no introducir alimentación complementaria a menos que esté médicamente indicada, educación prenatal sobre la lactancia materna tal como se documenta en WHO 1998) antes de realizar ensayos adicionales de alimentación con taza.


AGRADECIMIENTOS

Se agradece a Carmel Collins por los datos adicionales proporcionados para esta revisión.


POTENCIAL CONFLICTO DE INTERÉS

Ninguno


TABLAS

Characteristics of included studies

StudyCollins 2004 
MethodsRandomised controlled trial.
Allocation concealment (blinding of randomisation): Yes
Blinding of intervention: No
Completeness of follow up: Yes
Blinding of Resultado measurement: No 
Participants319 Preterm infants (Cup feeding group n=161; bottle feeding group n=158) (mean gestational ages 29.3 and 30.0 weeks); Conducted in Australia; Involved 2 tertiary hospitals and 54 peripheral hospitals (this number of peripheral hospitals were involved as they were the receiving hospitals for the babies from the tertiary hospitals).
Eligibility criteria: preterm infants less than 34 weeks gestational age whose mothers wanted to breastfeed. 
InterventionsRandomised to supplemental feeds via cup or bottle 
ResultadosNot breastfeeding at hospital discharge: number assessed - cup feeding group N=151; bottle feeding group N=152.
Not breastfeeding at 3 months: number assessed - cup feeding group N=144; bottle feeding group N=139
Not breastfeeding at 6 months: number assessed - cup feeding group N=142; bottle feeding group N=139
Not fully breastfeeding at hospital discharge: number assessed - cup feeding group N=151; bottle feeding group N=152
Not fully breastfeeding at 3 months: number assessed - cup feeding group N=144; bottle feeding group N=139
Not fully breastfeeding at 6 months: number assessed - cup feeding group N=142; bottle feeding group N=139
Length of hospital stay: number assessed - cup feeding group N=149; bottle feeding group N=152 
NotesResults are an evaluation of infants followed at 3 & 6 months and not all infants randomised 
Allocation concealmentA - Adequate 
StudyGilks 2004 
MethodsRandomised Controlled Trial
Allocation concealment (blinding of randomisation): Yes (assignments concealed in sequentially numbered opaque envelopes held in an independent ward to the nursery within each hospital).
Blinding of intervention: No
Completeness of follow up: Yes at hospital discharge; no thereafter
Blinding of Resultado measurement: No 
Participants54 Preterm infants (Cup feeding group n=27; bottle feeding group n=27) (mean gestational ages 31.0 and 32.0 weeks); Conducted in the UK; single centre trial
Eligibility Criteria: preterm infants who were less than 35 weeks completed gestation and more than 30 weeks gestation whose mothers intended to breastfeed. 
InterventionsRandomised to supplemental feeds via cup or bottle 
ResultadosNot breastfeeding at hospital discharge: number assessed - cup feeding group N=27; bottle feeding group N=27
Not fully breastfeeding at hospital discharge: number assessed - cup feeding group N=27; bottle feeding group N=27.
This study also looked at the following Resultados: breast feeding rates at term, at six weeks post term and post conceptional age. 
Notes 
Allocation concealmentA - Adequate 
StudyMosley 2001 
MethodsRandomised Controlled Trial
Allocation concealment (blinding of randomisation): Yes (concealed cards in envelopes)
Blinding of intervention: No
Completeness of follow up: Yes at hospital discharge; no thereafter
Blinding of Resultado measurement: No 
Participants16 Preterm infants (Cup feeding group n=8; bottle feeding group n=8) (mean gestational age of 35.2 to 35.5 weeks); Conducted in the UK; single centre trial
Eligibility Criteria: preterm infants who were between 30 and 37 weeks gestation, admitted to the special care nursery, whose mothers intended to breastfeed. 
InterventionsRandomised to supplemental feeds via cup or bottle 
ResultadosNot fully breastfeeding at hospital discharge: number assessed - cup feeding group N=6; bottle feeding group N=8. 
Notes 
Allocation concealmentA - Adequate 
StudyRocha 2002 
MethodsRandomised Controlled Trial
Allocation concealment (blinding of randomisation): Yes (sealed numbered opaque envelope)
Blinding of intervention: No
Completeness of follow up: Yes at hospital discharge; no thereafter
Blinding of Resultado measurement: No 
Participants83 Preterm infants (Cup feeding group n=46; bottle feeding group n=37) (mean gestational age of 32.5 to 32.7 weeks); Conducted in Brazil; single centre trial
Eligibility Criteria: preterm infants who were born between 32 and 36 weeks gestation, and weighting less than 1700 g, admitted to the intensive care nursery, whose mothers intended to breastfeed. 
InterventionsRandomised to supplemental feeds via cup or bottle 
ResultadosNot breastfeeding at hospital discharge: number assessed - cup feeding group N=44; bottle feeding group N=34.
Not breastfeeding at 3 months: number assessed - cup feeding group N=44; bottle feeding group N=34.
Weight gain: number assessed - cup feeding group N=44; bottle feeding group N=34.
Average time per feed: number assessed - cup feeding group N=44; bottle feeding group N=34.
Other Resultados assessed: differences between oxygen saturation levels in bottle, cup and breast-fed infants. 
Notes 
Allocation concealmentB - Unclear 


Characteristics of excluded studies

StudyReason for exclusion
Brown 1999 Was neither a randomised controlled trial nor a non-randomised controlled trial using quasi-randomised group allocation. A retrospective chart review. 
Davis 1948 Was neither a randomised controlled trial nor a non-randomised controlled trial using quasi-randomised group allocation. 
Dowling 2001 Was neither a randomised controlled trial nor a non-randomised controlled trial using quasi-randomised group allocation. Descriptive literature on nipple confusion and alternative feeding methods. 
Dowling 2002 Was neither a randomised controlled trial nor a non-randomised controlled trial using quasi-randomised group allocation. A non-experimental convenience sample. 
Fredeen 1948 Was neither a randomised controlled trial nor a non-randomised controlled trial using quasi-randomised group allocation. A descriptive report on experience with cup feeding of newborn infants 
Freer 1999 Was neither a randomised controlled trial nor a non-randomised controlled trial using quasi-randomised group allocation. A convenience sample of newborn infants exposed to breast and cup feeding 
Gupta 1999 Was neither a randomised controlled trial nor a non-randomised controlled trial using quasi-randomised group allocation. A retrospective chart review. 
Howard 1999 A randomised controlled trial of formula feeding infants only. Infants randomised to either receive feeds via cup or bottle. A group of exclusively breast feeding infants were used as a comparison group. 
Howard 2003 This study did not meet the inclusion criteria for this review as participants were not infants that were unable to fully breastfeed. Participants were infant-mother dyads. Unborn infants were randomised on maternal admission to either early or late pacifier use or cup or bottle supplemental feeding if required. A large proportion of the babies randomised were part of the study because of maternal choice to offer supplemental feeds not because the infants were unable to fully breastfeed. 
Malhotra 1999 Was neither a randomised controlled trial nor a non-randomised controlled trial using quasi-randomised group allocation. Crossover design was employed. 
Marinelli 2001 Was neither a randomised controlled trial nor a non-randomised controlled trial using quasi-randomised group allocation. Crossover design was employed. 


REFERENCIAS
Referencias de los estudios incluidos en esta revisión

Collins 2004{Solo datos publicados}
Collins CT, Ryan P, Crowther CA, McPhee AJ, Paterson S, Hiller JE. Effect of bottles, cups and dummies on breast feeding in preterm infants: a randomised controlled trial. BMJ Online First bmj.com ;BMJ, doi:10.1136/bmj.38131.675914.55.

Gilks 2004{Solo datos publicados}
Gilks J, Watkinson M. Improving breast feeding in preterm babies: Cup feeding versus bottle feeding. Journal of Neonatal Nursing 2004;10:118-20.

Mosley 2001{Solo datos publicados}
Mosley C, Whittle C, Hicks C. A pilot study to assess the viability of a randomised controlled trial of methods of supplementary feeding of breast-fed pre-term babies. Midwifery 2001;17:150-7.

Rocha 2002{Solo datos publicados}
Rocha NM, Martinez FE, Jorge SM. Cup or bottle for preterm infants: effects on oxygen saturation, weight gain, and breastfeeding. Journal of Human Lactation 2002;18:132-8.


Brown 1999
Brown SJ, Alexander J, Thomas P. Feeding Resultado in breast-fed term babies supplemented by cup or bottle. Midwifery 1999;15:92-6.

Davis 1948
Davis HV, Sears RR, Miller HC, Brodbeck AJ. Effects of cup, bottle and breast feeding on oral activities of newborn infants. Pediatrics 1948;2:549-58.

Dowling 2001
Dowling DA, Thanattherakul W. Nipple confusion, alternative methods, and breast-feeding supplementation: State of the science. Newborn and Infant Nursing Reviews 2001;1:217-23.

Dowling 2002
Dowling DA, Meier PP, DiFiore JM, Blatz M, Martin RJ. Cup-feeding for preterm infants: Mechanics and safety. Journal of Human Lactation 2002;18:13-20.

Fredeen 1948
Fredeen RC. Cup feeding of newborn infants. Pediatrics 1948;2:544-8.

Freer 1999
Freer Y. A comparison of breast and cup feeding in preterm infants: effects on physiological parameters. Journal of Neonatal Nursing 1999;5:16-21.

Gupta 1999
Gupta A, Khanna K, Chattree S. Cup feeding: an alternative to bottle feeding in a neonatal intensive care unit. Journal of Tropical Pediatrics 1999;45:108-110.

Howard 1999
Howard CR, de Blieck EA, ten Hoopen CB, Howard FM, Lanphear BP, Lawrence RA. Pyhsiologic stability of newborns during cup and bottle feeding. Pediatrics 1999;104:1204-7.

Howard 2003
Howard CR, Howard FM, Lanphear BP, Ederly S, de Blieck EA, Oakes D, Lawrence RA. Randomized clinical trial of pacifier use and bottle-feeding or cupfeeding and their effect on breastfeeding. Pediatrics 2003;111:511-18.

Malhotra 1999
Malhotra N, Vishwambaran L, Sundaram KR, Narayanan I. A controlled trial of alternative methods of oral feeding in neonates. Early Human Development 1999;54:29-38.

Marinelli 2001
Marinelli KA, Burke GS, Dodd VL. A comparison of the safety of cupfeedings and bottlefeedings in premature infants whose mothers intend to breastfeed. Journal of Perinatology 2001;21:350-5.


Alderson 2004
Alderson P, Green S, Higgins JPT, editors. Cochrane Reviewers' Handbook 4.2.2 [updated March 2004]. The Cochrane Library, Issue 2, 2004. Chichester, UK: John Wiley & Sons, Ltd. .

Cousins 1999
Cousins R. Breast feeding the preterm infant in the special care baby unit: The first feed. Journal of Neonatal Nursing 1999;5:10-14.

Foote 1944
Foote H.S. Silver in the Service of Medicine. Bulletin of the Medical Library Association 1944;32:369-75.

Higgins 2002
Higgins J, Thompson S. Quantifying heterogeneity in meta-analysis. Statistics Medicine 2002;21:1539-58.

Kuehl 1997
Kuehl J. Cup feeding the newborn: what you should know. Journal of Perinatal & Neonatal Nursing 1997;11:56-60.

Lang 1994a
Lang S. Cup-feeding: an alternative method. Midwives Chronicle & Nursing Notes 1994;107:171-6.

Lang 1994b
Lang S, Lawrence CJ, Orme RL. Cup feeding: an alternative method of infant feeding. Archives of Disease in Childhood 1994;71:365-9.

NANN 2004
National Association of Neonatal Nurses (NANN). Position Statement #3017 Cup and finger feeding of breast milk. www.nann.org/files/public/. (accessed 12 August 2004).

Palmer 1993
Palmer M. Identification and management of the transitional suck pattern in premature infants. Journal of Perinatal & Neonatal Nursing 1993;7:66-75.

Thorley 1997
Thorley V. Cup feeding: problems created by incorrect use. Journal of Human Lactation 1997;13:54-5.

Thorley 2004
Thorley V. Cup feeding. www.breastfeeding.asn.au/bfinfo/cupfeeding. (accessed 12 August 2004).

Vallenas 1998
Vallenas C, Savage F. Evidence for the Ten Steps to Successful Breastfeeding. Division of Child Health and Development, World Health Organisation. 1998.

WHO 1998
Anonymous. Evidence for the Ten Steps to successful breastfeeding. Geneva: World Health Organisation, 1998.



GRÁFICOS
Para visualizar un gráfico o una tabla, haga clic en la medida de resultado que aparece en la tabla de abajo.

Para visualizar los gráficos mediante el Metaview, haga clic en "Visualizar Metaview" en el encabezado del gráfico.


01 Alimentación complementaria mediante taza versus biberón
Medida de resultadoNº de estudiosNº de participantesMétodo estadísticoTamaño del efecto
01 Aumento de peso (g/kg/día)    Diferencia de medias ponderadas (efectos fijos) IC del 95%Totales no seleccionados
02 Sin lactancia materna al alta hospitalaria3435Riesgo Relativo (efectos fijos) IC del 95%0.82 [0.62, 1.09]
03 Sin lactancia materna a los tres meses2361Riesgo Relativo (efectos fijos) IC del 95%0.88 [0.76, 1.03]
04 Sin lactancia materna a los seis meses    Riesgo Relativo (efectos fijos) IC del 95%Totales no seleccionados
05 No se alimenta solamente con leche materna al alta hospitalaria3371Riesgo Relativo (efectos fijos) IC del 95%0.75 [0.61, 0.92]
06 No se alimenta solamente con leche materna a los tres meses    Riesgo Relativo (efectos fijos) IC del 95%Totales no seleccionados
07 No se alimenta solamente con leche materna a los seis meses    Riesgo Relativo (efectos fijos) IC del 95%Totales no seleccionados
08 Tiempo promedio por alimentos (minutos)    Diferencia de medias ponderadas (efectos fijos) IC del 95%Totales no seleccionados
09 Duración de la estancia (días)    Diferencia de medias ponderadas (efectos fijos) IC del 95%Totales no seleccionados


CARÁTULA
Titulo

Alimentación con taza versus otras formas de alimentación enteral complementaria para los neonatos que no pueden alimentarse solamente con leche materna

Autor(es)

Flint A, New K, Davies MW

Contribución de los autores

Concepción de la revisión - AF, KN
Obtención de los datos para la revisión: AF, KN
Diseño de las estrategias de búsqueda - AF, KN, MWD
Realización de las búsquedas - AF, KN, MWD
Análisis de los resultados de la búsqueda: AF, KN
Organización de la recuperación de artículos - AF, KN
Análisis de los artículos recuperados en función de los criterios de inclusión: AF, KN
Evaluación de la calidad de los artículos - AF, KN
Extracción de los datos de los artículos - AF, KN
Contacto por escrito con los autores de los artículos para solicitar información adicional - AF, KN
Introducción de los datos en RevMan - AF, KN
Análisis de los datos - AF, KN
Interpretación de los datos - AF, KN, MWD
Redacción de la revisión - AF, KN
Análisis de la revisión: MWD
Asesoramiento general sobre la revisión - MWD

Número de protocolo publicado inicialmente2005/1
Número de revisión publicada inicialmente2007/2
Fecha de la modificación más reciente18 enero 2007
Fecha de la modificación SIGNIFICATIVA más reciente11 diciembre 2006
Cambios más recientesEl autor no facilitó la información
Fecha de búsqueda de nuevos estudios no localizadosEl autor no facilitó la información
Fecha de localización de nuevos estudios aún no incluidos/excluidosEl autor no facilitó la información
Fecha de localización de nuevos estudios incluidos/excluidosEl autor no facilitó la información
Fecha de modificación de la sección conclusiones de los autoresEl autor no facilitó la información
Dirección de contacto
Ms Anndrea Flint
Nurse Manager Retention
Centre for Clinical Nursing, Level 2
Royal Women's Hospital
Butterfield St
Herston
Brisbane
4029
Queensland
AUSTRALIA
tel: +61 7 3636 6487
Anndrea.Flint@health.qld.gov.au
fax: +61 7 3636 1557
Número de la Cochrane LibraryCD005092
Grupo editorialCochrane Neonatal Group
Código del grupo editorialHM-NEONATAL


FUENTES DE FINANCIACIÓN
Recursos externos
  • No se suministraron las fuentes de financiación
Recursos internos
  • Grantley Stable Neonatal Unit, Royal Brisbane & Women's Hospital, Brisbane AUSTRALIA
  • Dept of Paediatrics and Child Health, University of Queensland, Brisbane AUSTRALIA

Palabras clave
Medical Subject Headings (MeSH)
Bottle Feeding; Breast Feeding; Cooking and Eating Utensils; Enteral Nutrition [instrumentation] [methods]; Infant, Newborn; Infant, Premature; Length of Stay

Mesh check words: Humans




Traducción realizada por el Centro Cochrane Iberoamericano.

Usado con permiso de John Wiley & Sons, Ltd.